El barrio de La Cruz vivió el pasado fin de semana sus fiestas patronales con un programa sencillo para disfrutar del barrio, la tradición y la convivencia. Comenzaron el viernes 1 de mayo con el canto de los Mayos de la campana de auroros torreña Nuestra Señora del Rosario, y siguieron al día siguiente con juegos y merienda infantiles.
Las fiestas concluyeron el domingo 3 de mayo con el traslado de la Cruz en procesión desde la iglesia de Nuestra Señora de la Salceda hasta la ermita. Un recorrido en el que participaron junto a multitud de vecinos el alcalde Pedro José Noguera y la concejala de Barrios y Pedanías, Amalia Pérez. Al llegar se celebró una eucaristía ante el templo, para cerrar la jornada y las fiestas con música en directo y churros con chocolate para todos los asistentes.