Llegaba casi la medianoche a Las Torres de Cotillas y un gran castillo piromusical adelantaba ayer domingo 30 de agosto lo que pasaría pocos minutos después: la tradicional Quema del Raspajo. El último acto de las fiestas patronales 2026 se celebró como cada año en la explanada Maestro Ángel Palazón, con una gran afluencia de público.
"Lombardina", el diseño de la joven Claudia Tortosa Cantero elaborado en cartón piedra por los artesanos locales Pedro Requena y Rubén Fernández, homenajeaba una edición más el pasado huertano del municipio. Y con la rapidez propia del fuego quedó reducido a cenizas para dar por terminados los festejos torreños.
Despedida institucional
Antes, desde el balcón del antiguo Ayuntamiento el alcalde Pedro José Noguera -escoltado por las reinas festeras y el Raspajo del Año, Antonio Hernández- ofreció su discurso fin de fiestas.
"Cuando se apaguen las últimas llamas no se apagará lo importante. No se apagará nuestra tradición. No se apagará el recuerdo de quienes nos enseñaron a vivir estas fiestas. No se apagará la ilusión de quienes hoy empiezan a descubrirlas. Y, sobre todo, no se apagará el orgullo de ser torreños", destacó Noguera, que quiso agradecer a todas las personas implicadas su esfuerzo en el desarrollo de estas fiestas.